"You can tell whether a man is clever by his answers. You can tell whether a man is wise by his questions."- Naguib Mahfouz
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lunes, 20 de enero de 2014

Un fármaco epigenético ayuda a borrar los malos recuerdos de los ratones

Soldados de la ONU trasladan a un herido en Sarajevo en abril de 1994

Los recuerdos traumáticos son difíciles de tratar con los tradicionales enfoques conductuales. Ahora, un estudio en roedores, realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), ha revelado que los inhibidores de la histona deacetilasa mejoran la capacidad del cerebro para reemplazar recuerdos traumáticos por otros nuevos
16 enero 2014 18:00
Un equipo de investigadores del Instituto para el Aprendizaje y la Memoria del MIT ha llevado a cabo un estudio preclínico con ratones en el que se revela que los fármacos conocidos como inhibidores de la histona deacetilasa (HDACis, por sus siglas en inglés) mejoran la capacidad del cerebro para reemplazar recuerdos traumáticos por otros nuevos.
El trabajo, publicado en la revista Cell Press, indica que este hallazgo abre nuevas vías para tratar el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y otros problemas de ansiedad.
Según el autor principal del estudio Li-Huei Tsai, del MIT, "la psicoterapia se utiliza a menudo para tratar el TEPT, pero no siempre funciona, sobre todo cuando los acontecimientos traumáticos han ocurrido muchos años antes".
"Este estudio proporciona un mecanismo que explica por qué los recuerdos antiguos son difíciles de borrar y muestra que los fármacos HDACIs pueden facilitar la psicoterapia en el tratamiento de trastornos de ansiedad como el estrés postraumático", añade.
Un tratamiento habitual para la ansiedad es la terapia basada en la exposición, que consiste en hacer que los pacientes evoquen pensamientos o eventos en un ambiente seguro. Este proceso hace que se reactive la memoria traumática, abriendo una breve ventana de tiempo durante el cual la memoria original puede ser interrumpida y reemplazada con nuevos recuerdos.
La terapia basada en la exposición es eficaz cuando los hechos se han producido recientemente, pero no quedaba claro que pudiera ser eficaz con recuerdos traumáticos más antiguos.
Protocolos
Para abordar esta cuestión, Tsai y su equipo utilizaron un protocolo para el estudio de las respuestas del miedo asociadas con los recuerdos traumáticos. En la primera fase, los investigadores expusieron los ratones a un tono al que siguió una descarga eléctrica en las patas.
Una vez que los ratones aprendieron a asociar estos dos acontecimientos, comenzaron a quedarse paralizados por el miedo con solo oír el tono, incluso si no recibían la descarga.
Utilizando un protocolo de extinción, que es similar a la terapia basada en la exposición, los investigadores pusieron repetidamente el tono sin la descarga para comprobar si los ratones podían olvidar la asociación entre estos dos.
El tratamiento de los recuerdos traumáticos más antiguos mejora con el uso de inhibidores de la histona deacetilasa
El método fue un éxito con los ratones que fueron expuestos al tono/descarga solo un día antes, pero no fue eficaz con los que formaron la memoria traumática hacía un mes.
Tras estas pruebas, los investigadores plantearon la hipótesis de que cambios epigenéticos de los genes implicados en el aprendizaje y la memoria podrían ser responsables de que la respuesta al tratamiento fuera mala para los recuerdos más antiguos
Referencia bibliográfica:
Li-Huei Tsai et al.,“Epigenetic Priming of Memory Updating during Reconsolidation to Attenuate Remote Fear Memories”. Cell Press, 16 de enero, 2013

martes, 29 de octubre de 2013

Descubierto el gen de la manía



 23 octubre 2013 19:00
Los autores, liderados por Huda Zoghbi, de la Escuela de Medicina de Baylor (EE UU), apuntan que las causas de este comportamiento pueden esconderse tras la sobreexpresión de SHANK3, un gen con un papel importante en la función cerebral.
“SHANK3 codifica una proteína que funciona en la sinapsis, el punto de comunicación entre las neuronas”, explica Zoghbi a SINC. “Sus mutaciones y deleciones –pérdidas de un fragmento de ADN de un cromosoma– se han asociado con autismo, discapacidad intelectual y esquizofrenia. Y el aumento en la cantidad de SHANK3 podría ser también perjudicial para la función neuronal”, añade.
Sin embargo, a diferencia de las supresiones de SHANK3, hasta ahora no estaban claras las consecuencias de la sobreexpresión de este gen. El trabajo que las ha confirmado se llevó a cabo primero en ratones y después en dos pacientes humanos.
Los ratones que sobreexpresan SHANK3 presentan convulsiones y comportamientos maníacos como hiperactividad
Más tarde, los científicos identificaron dos pacientes humanos con trastornos neuropsiquiátricos, uno bipolar y el otro con TDAH, que tenían duplicaciones en la región cromosómica que contiene SHANK3.
Más allá de la simple determinación de los síntomas asociados con la sobreexpresión de SHANK3, este estudio sugiere los cambios moleculares y celulares que conducen al desarrollo de la conducta maníaca y quizás al trastorno bipolar.
Un tratamiento eficaz
Los autores evaluaron los efectos de los estabilizadores del humor en estos modelos de ratón y observaron que el valproato (un ácido graso con capacidades anticonvulsivas), pero no el litio, es capaz de revertir el comportamiento maníaco.
“Estos resultados mejoran la comprensión de los mecanismos que contribuyen a estos trastornos neuropsicológicos y el tipo de tratamientos que podrían ser apropiados”, concluye Zoghbi. “
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA: http://www.agenciasinc.es

miércoles, 16 de octubre de 2013

Transgendered Males Seen as an Asset to Some Ancestral Societies

Oct. 2, 2013 — Transgendered androphilic males were accepted in traditional hunter-gatherer cultures because they were an extra set of hands to support their families. Conversely, by investing in and supporting their kin, these males ensured that their familial line -- and therefore also their own genetic make-up -- passed on to future generations despite their not having children of their own. This is according to an ethnographic study led by Doug VanderLaan of the Centre for Addiction and Mental Health in Canada, published in Springer's journal Human Nature. The study reports that this "kin selection" is still at play in pro-transgender societies today.


'Androphilia' refers to a predominant sexual attraction towards adult males, and takes on one of two possible gender roles depending on the cultural context: sex-gender congruent male androphilia (the typical male gender role) or transgendered androphilia (a gender role markedly similar to that of females in a given culture). Typically one of these variations is dominant within a society.  The researchers also wanted to test predictions that enhanced kin-directed altruism is prominent in societies in which transgendered male androphilia is predominant.
To answer this question, VanderLaan and his colleagues compared the sociocultural environment of contemporary transgendered societies with ancestral small-group hunter-gatherers. .
The analysis utilized ethnographic information about well-described nonindustrial societies from the Standard Cross-Cultural Sample.VanderLaan and his colleagues found that transgendered male androphilia is an ancestral phenomenon typically found in communities with certain ancestral sociocultural conditions, such as "bilateral descent." This term refers to societies in which the families of both one's father and mother are equally important for emotional, social, spiritual and political support, as well as the transfer of property or wealth.
Also, the acceptance and tolerance of same-sex behavior evolved within a suitable, accepting environment in which discrimination against transgendered males was rare. Importantly, kin selection might have played a vital part in maintaining genes for male androphilia these societies.Unless transgendered androphilic males are accepted by their families, the opportunities for them to invest in kin are likely limited. What was true of our ancestors still holds true. A society's specific social organization and its general acceptance of transgenderism and homosexuality is even important today. When supported by society, transgendered males invest their time and energy in their kin in turn


REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA :http://www.sciencedaily.com

martes, 8 de octubre de 2013

¿Es capaz el ser humano de distinguir una falsa sonrisa?

Día 03/10/2013 - 10.49h



  • ecimientos)


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Investigadores españoles han descubierto hasta qué punto este gesto confunde el reconocimiento de las emociones y nos hace percibir un rostro como alegre, aunque no lo esté

¿Es capaz el ser humano de distinguir una falsa sonrisa?Los seres humanos deducimos el estado de ánimo de los demás a partir de sus expresiones faciales. “El miedo, la ira, la tristeza, el disgusto o la sorpresa se infieren rápidamente de este modo”, explica David Beltrán Guerrero, investigador de la Universidad de La Laguna. Pero hay emociones más difíciles de percibir.
“Existe una amplia variedad de expresiones más ambiguas, de las que es difícil suponer el estado emocional que se esconde detrás. Un caso paradigmático es el de la expresión de alegría”, continúa Beltrán, que forma parte de un grupo de expertos de la institución canaria que ha analizado en tres artículos científicos la capacidad de la sonrisa para falsear esta capacidad de deducción innata en las personas.
“La sonrisa desempeña un papel fundamental en el reconocimiento de la alegría o felicidad de otros. Pero, como sabemos, no siempre que sonreímos estamos realmente alegres”, añade. En algunos casos, la sonrisa refleja simplemente cortesía o afiliación. En otros, puede incluso ser un recurso para ocultar sentimientos y motivaciones negativas, tales como dominancia, sarcasmo, nerviosismo o vergüenza.
Para desarrollar esta línea de investigación, los autores crearon caras compuestas por bocas sonrientes y ojos que expresaban emociones no alegres, y las compararon con caras en las que tanto bocas como ojos se relacionaban con un mismo tipo de estado emocional.
Mediante la medida de movimientos oculares, observaron que una expresión ambigua se confunde y categoriza como alegre si la primera fijación de la mirada cae en el área de la boca sonriente, en lugar de en el área de los ojos.
Sin embargo, es curioso que la influencia de la sonrisa en estas valoraciones no es igual para todas las personas. “En otro estudio comprobamos que las personas con ansiedad social tienden a confundir menos las expresiones ambiguas con expresiones genuinas de alegría”, concluye Beltrán.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA: http://www.abc.es/ciencia


lunes, 23 de septiembre de 2013

Los trastornos mentales causan el 17% de la discapacidad en el mundo

Organización Mundial de la Salud concluye que los trastornos mentales son los responsables del 17% de la discapacidad en el mundo. El estudio ha analizado más de 150.000 personas de 24 países y ha sido coordinado por Jordi Alonso, investigador del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas de Barcelona.

Los trastornos mentales suponen una carga enorme, tanto para los individuos como para la sociedad en general. / Obscenity
Los trastornos mentales suponen una carga enorme, tanto para los individuos como para la sociedad en general. / Obscenity
 19 septiembre 2013 
Los trastornos mentales suponen una carga enorme, tanto para los individuos como para la sociedad en general. De ahí la importancia de conocer cuáles son los costes directos de ofrecer una atención adecuada junto con los costes sociales que implicaría no hacerlo. Con este objetivo la Organización Mundial de la Salud (OMS) realiza encuestas mundiales de salud mental que pretenden presentar un retrato completo de la situación de los trastornos mentales en el mundo.
"Se trata del estudio epidemiológico en salud mental más amplio, profundo y metodológicamente más homogéneo realizado hasta ahora. El análisis de los resultados incluye cómo afectan los trastornos mentales en el nivel de instrucción, en la estabilidad y la violencia conyugales, en la estabilidad laboral, en el absentismo y en los ingresos de las personas afectadas", explica Jordi Alonso, investigador del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM).
También evalúa cómo la enfermedad se transmite a la descendencia, la asociación de los trastornos mentales con el desarrollo posterior de enfermedades crónicas, y cuál es el coste personal y social de estos trastornos.
Sus conclusiones señalan un vacío de atención sanitaria en los trastornos mentales en todos los países, no solo en los menos desarrollados, y evocan la necesidad de invertir para mejorar la planificación, organización y prestación de los servicios de salud mental, así como su evaluación mundial.
Según los investigadores, las grandes dimensiones de esta encuesta, la representatividad geográfica de las muestras, la evaluación exhaustiva yestandarizada de los trastornos, sus resultados en la salud y el uso de enfoques analíticos sofisticados ha permitido evaluar comparativamente la discapacidad en los 24 países que cubren las seis regiones del mundo que la OMS ha estado estudiando.
Las conclusiones señalan un vacío de atención sanitaria en los trastornos mentales en todos los países, no solo en los menos desarrollados
Ayuda para tomar decisiones
 Las encuestas del World Mental Health nacieron con el objetivo de estimar la frecuencia, distribución y las consecuencias de los desórdenes mentales en el mundo y así mejorar el conocimiento de las muchas formas de trastornos mentales que imponen diferentes cargas en los seres humanos y reforzar las iniciativas públicas en este ámbito.
"Por primera vez es posible evaluar las consecuencias de los trastornos mentales tanto en el individuo como en la sociedad. En las personas permite hacer inferencias sobre aquellos que sufren un determinado desorden, y en la sociedad, donde se incluye la prevalencia de la enfermedad, se proporciona información más relacionada con la salud pública. La inclusión por primera vez de estos dos niveles de análisis convierte a este volumen en una importante contribución empírica para la toma de decisiones en salud pública " explica Jordi Alonso.
El informe, que acaba de ser publicado, ha sido editado por Alonso, en colaboración con Somnath Chatterji del Department of Health Statistics and Information Systems de la World Health Organization (Ginebra) y con Yanling He, directora del departamento de Epidemiología del Shanghai Mental Health Center (Shanghai).
"Creemos firmemente que la información que recoge este informe será muy valiosa para cualquier persona involucrada en el establecimiento de políticas para la salud mental, incluyendo epidemiólogos, médicos, administradores, gerentes de servicios y economistas de la salud", concluye Jordi Alonso.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:http://www.agenciasinc.es

Vergüenza ajena, cerebro empático

Vergüenza ajena, cerebro empático
La vergüenza ajena activa las mismas zonas del cerebro que cuando vemos sufrir físicamente a alguien. / Jari Schroderus
 21 junio 2013

“En completa soledad, la persona más sensible sería por completo indiferente a su propio aspecto”, escribió Darwin. O, dicho de otro modo, “las emociones cobran una dimensión nueva en el contexto social: no es lo mismo perder al ajedrez en tu casa, que delante de todo el mundo”, como explica Ignacio Morgado, catedrático de Psicobiología de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Pero ¿por qué sentimos vergüenza ante una situación embarazosa de la que ni siquiera somos protagonistas?
Las personas con autismo, que tienen dificultad para empatizar en situaciones sociales complejas, no sienten vergüenza ajena
La neurociencia cognitiva ha ahondado poco sobre la vergüenza ajena en comparación con otras emociones sociales que engrasan el sistema moral de los seres humanos, como la envidia, la compasión y los celos.

Al percibir cómo otros destrozan sin pudor las normas sociales, el cerebro pone en marcha las mismas regiones que en momentos empáticos
El poso empático
La empatía, intermediaria de emociones sociales como la compasión y la agresividad, también desempeña su papel en este caso. “Cuando tienes vergüenza ajena sientes empatía por alguien que pone en peligro su integridad al violar las normas sociales –puntualiza el doctor Paulus–, se trata de una vergüenza empática”.
Además, su experimento neuronal mostró que, al percibir cómo otros destrozan sin pudor las normas sociales, el cerebro pone en marcha las mismas regiones que en momentos empáticos: la corteza insular y el córtex del cíngulo anterior, dos estructuras relacionadas con las emociones viscerales y la sensación de alerta, respectivamente.
“Son regiones en la interfaz de la cognición y la emoción”, indica Susanna Carmona, investigadora del Laboratorio de Imagen Médica en el Hospital Gregorio Marañón. Los escáneres cerebrales han mostrado la fuerte actividad de estas dos estructuras corticales cuando alguien siente compasión por el dolor ajeno, tanto físico como psíquico.
Siguiendo el mismo trazado neuronal de la empatía, el investigador Philip L. Jackson, de la Universidad de Washington (EEUU)ha indagado cómo los seres humanos perciben el dolor de los demás. Sus trabajos con neuroimágenes revelan un intercambio interpersonal afectivo en estas situaciones que activa las mismas rutas: córtex del cíngulo anterior y la corteza insular.
Esta capacidad de ponerse en el lugar del otro le da a la mente humana una dimensión de cerebro compasivo, tal y como lo llama un equipo de investigación de la Universidad Politécnica de Helsinki (Finlandia). Uno de sus estudios, coordinado por Riitta Hari, también indagó en los sistemas espejo de los humanos. Se ha comprobado que son mucho más detallados de lo que se había pensado.
La complejidad de las relaciones sociales
Nuestra respuesta afectiva hacia los demás depende de la propia habilidad de empatizar con los pensamientos y las intenciones ajenas. Y, además, reaccionamos de maneras diferentes en función de si percibimos o no el bochorno en el protagonista del momento ‘trágame, tierra’.
Según los resultados de las investigaciones de Paulus, el observador siente mucha más vergüenza ajena si el sujeto es consciente de su comportamiento ridículo, en comparación con las situaciones accidentales. El mismo resultado se invierte en personas con trastornos del espectro autista (TAE).
Este año, el equipo de investigación alemán ha publicado nuevos resultados sobre vergüenza ajena en un grupo de 32 personas con TAE. Estos individuos presentaban serias dificultades para ponerse en el lugar del otro, sobre todo en escenarios sociales complejos en los que alguien violaba las normas sociales adrede.
“Nuestros resultados nos pueden ayudar a abordar un espectro más amplio de la experiencia afectiva y darle la importancia que merece en el desarrollo humano y los trastornos clínicos”, concluye el doctor Paulus, que continúa con su cruzada de trasladar ideas de la psicología social a los escáneres cerebrales de la neurociencia.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA: http://www.agenciasinc.es